Noche

Aún quedan ensueños rezagados. 
¡Y tantos libros! ¡Y tantas luces!
¡Y mis pocos años! ¿Por qué no? 
La muerte está lejana. No me mira. 
¡Tanta vida, Señor! 
¿Para qué tanta vida?
"La última inocencia" 1956

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