Por qué escribo

Escribo porque mi cerebro se comunica mejor con mis manos que con la lengua. Porque el papel es un filtro, una coraza, entre mis palabras y los ojos del otro. Porque me odio menos escribiendo que hablando. Porque mientras escribo puedo corregir, escoger una por una las palabras y nadie me interrumpe ni se desespera mientras las encuentro. Por un ameno vicio solitario.

Héctor Abad Faciolince
Fuente: Reportaje, Porqué escribo elpais.com

27 Inviernos

Hoy es mi cumpleaños, y tenia una tonta esperanza (la misma de siempre), mi esperanza antónima, esa que desea terriblemente recibir muchos abrazos y felicitaciones...

Sin embargo mi voz interior siempre la deshace recordando, que no necesito del reconocimiento de los demás para ser feliz, que es un cumpleaños un día del año y ya, que con la gente que me quiere y quiero es suficiente para estar satisfecha y todo ese lodo emocional del ser dual.

Aveces me creo un Géminis en lugar de Capricornio, otras veces me rodea un sentimiento terrible y me inunda la sensación de estar usando una mascara para cubrir mi rostro: "yo no debería ser así, debería ser como siento y no anteponiendo los buenos modales" y bueno me siento hipócrita por no hacerlo...

Y así, con estos pensamientos concatenados empiezo a sumergirme en la espiral, infinita espiral...

Así me muevo, llendo y viniendo, manteniéndome en el vórtice.
Este día la esperanza en eso se quedo: esperanzada, y no esta mal, no hay que tener expectativas tan altas de nada ni nadie así el golpe sera siempre menos doloroso (me lo he repetido una y otra vez, que me confundo y no se si lo creo o lo quiero creer).
Estuve deprimida o reflexiva, no se que me conviene escribir mas...

Cumplí 27 inviernos y a decir verdad no se que rumbo tomara mi vida, pero los pasos que vengo dando son firmes y estoy acompañada de unos brazos muy fuertes que no permiten el derrumbe ante lo incierto o frustrante, sin temor a equivocarme admito que eso desde hace algunos años ha sido mi mejor regalo.

[F]ragmentos

Creo que eso me lo agradecerás un día cuando comprendas, cuando veas que valía la pena que yo fuera como soy
Rayuela
Cap. 32 p.252

No me arrepiento de Nada

No es que estuviera buscando una entrada especial para despedir el año, fue mas bien que últimamente el duende se ha alejado un poco no es que el tiempo no me de para escribir, es que estoy al frente de este monitor y los dedos no se mueven...

Pero hoy me he topado con Gioconda Belli, y me dio por leerla, sucede que he llegado a este poema "No me arrepiento de nada" y me pareció perfecto para cerrar este año.

Desde la mujer que soy,
a veces me da por contemplar
aquellas que pude haber sido;
las mujeres primorosas,
hacendosas, buenas esposas,
dechado de virtudes,
que deseara mi madre.
No sé por qué
la vida entera he pasado
rebelándome contra ellas.

Odio sus amenazas en mi cuerpo.
La culpa que sus vidas impecables,
por extraño maleficio, me inspiran.

Reniego de sus buenos oficios;
de los llantos a escondidas del esposo,
del pudor de su desnudez bajo la planchada y almidonada ropa interior.
Estas mujeres, sin embargo, me miran desde el interior de los espejos,
levantan su dedo acusador y, a veces, cedo a sus miradas de reproche y quiero ganarme la aceptación universal, ser la "niña buena", la "mujer decente" la Gioconda irreprochable.

Sacarme diez en conducta con el partido, el estado, las amistades, mi familia, mis hijos y todos los demás seres
que abundantes pueblan este mundo nuestro.

En esta contradicción inevitable entre lo que debió haber sido y lo que es, he librado numerosas batallas mortales,
batallas a mordiscos de ellas contra mí
-ellas habitando en mí queriendo ser yo misma-

transgrediendo maternos mandamientos,
desgarro adolorida y a trompicones a las mujeres internas que, desde la infancia, me retuercen los ojos porque no quepo en el molde perfecto de sus sueños,
porque me atrevo a ser esta loca, falible, tierna y vulnerable, que se enamora como alma en pena de causas justas, hombres hermosos, y palabras juguetonas.
Porque, de adulta, me atreví a vivir la niñez vedada, e hice el amor sobre escritorios -en horas de oficina- y rompí lazos inviolables y me atreví a gozar
el cuerpo sano y sinuoso con que los genes de todos mis ancestros me dotaron.
No culpo a nadie. Más bien les agradezco los dones. No me arrepiento de nada, como dijo la Edith Piaf.
Pero en los pozos oscuros en que me hundo, cuando, en las mañanas, no más abrir los ojos, siento las lágrimas pujando; veo a esas otras mujeres esperando en el vestíbulo, blandiendo condenas contra mi felicidad.

Impertérritas niñas buenas me circundan
y danzan sus canciones infantiles contra mí contra esta mujer hecha y derecha,
plena.

Esta mujer de pechos en pecho
y caderas anchas que, por mi madre y contra ella, me gusta ser.

Amélie + Matilda

Dos películas que me gustan: 
Amélie + Matilda 
dos películas que las pienso como una sola, mas que por la historia por las protagonistas.


Una francesa, otra Estadounidense; Técnicamente hay muchas diferencias y no soy una gran cinéfila para analizar las obras completas.
Sin embargo, desde que las vi me es ineludible tomar un hilito por un extremo amarrarsela a una para inmediatamente atar la otra a ella.

Así comienza Amélie:


Y de esta manera Matilda:


Sin duda, dos comienzos de películas que me atrapan.

Metamorfosis, Mi

Un árbol, que me rodee o mejor que me cubra, que de mi cabeza saliera el tronco y del tronco las ramas y que de cada rama se me colgara un recuerdo
- Than

Tideland

He visto esta pelicula
y me parecio
bella y cruda
sorprendente y agotadora
desgarradora y con esperanza...

Le Voyage Dans La Lune

Le Voyage Dans La Lune 1902 (Viaje A La luna) es una película francesa a blanco y negro, dirigida por Georges Méliès.
Está basada en dos novelas literarias: De La Tierra A La Luna, de Julio Verne y The First Men In The Moon, de Herbert George Wells.

Es considerado como el primer film de ciencia ficción de la historia del cine y por lo tanto es popular. La imagen de la luna recibiendo un impacto de cohete es iconica en la historia del cine.

Como dato interesante Méliès nunca recibio dinero por la distribucion comercial pues cuando intento hacerlo los tecnicos que trabajaban con Thomas Edison sacaron copias y fueron estas las que se distribuyeron por todo el pais.