Breves ---

  1. Ultimamente he dormido poco, siento que el tiempo se me esta llendo como "agua entre los dedos".
  2. Planes no hay muchos "Solo se trata de vivir, esa es la historia".
  3. No me cuestiones sobre Celos o tontupideces, ¿que no ves lo mucho que te quiero?
  4. Estoy emocionada por mi tattoo.
  5. Quiero que me crezca el cabello, aunque se, que me lo cortare pronto.
  6. Pffft! No soy complicada.
  7. Quiero algo suavecito.
  8. Regalame un beso.

Edith Piaf - La Foule

De pronto me encontré escuchando La Foule de Edith Piaf, y algo me sonó conocido.

Letra de Michel Rivgauche (Versión Edith Piaf)

♩♩ Amor de mis amores amor mio que me hiciste que no puedo soportarme sin poderte contemplar ♩♩
¿Será?

Bueno, les cuento: En 1936 se compone una canción que se llamó "Que nadie sepa mi sufrir” por los argentinos Enrique Dizeo (letra) y Ángel Cabral (música).

Aquella composición, fue hecha como un vals peruano, que en los años treinta y cincuenta se hizo muy popular en América Latina. La canción trata de un hombre que ha sido dejado por su amante y es destinada a un intérprete masculino.

La francesa Edith Piaf escucho una grabación interpretada por Alberto Castillo Argentino (originalmente por Hugo de Carril),  y veinte años después (1957), Piaf estrenaría ‘La Foule’ en  con la letra de Michel Rivgauche, pero respetando la música de Cabral su compas ligero y el ritmo rápido del vals peruano.

Cambió el tema de la canción por uno en el que una mujer, conoce a un hombre en medio de todo un gentío, para después perderlo de vista.

La versión original (letra) ha sido interpretada por numerosos artistas:  Julio Iglesias, Raphael, Tamara, Julio Jaramillo, La Sonora Dinamita, Los Lobos y Plácido Domingo, cada uno de ellos impregnando su propio estilo.

Letra de Enrique Dizeo (Original)

Los Peces - 8 Brazos para abrazarte

Los peces es un grupo de pop español, que tiene una buena melodía, de esas que son felices podría llamarlo "Happy Pop".

Se los presento con esta canción que tiene un video chulo:


♪ Quiero que me esperes allí en Oz o Strawberry Fields, viajar en el Yellow Submarine, flotar entre flores de papel, sólo una vez. ♪

Niña de mis ojos

Frida Kahlo y Diego Rivera tuvieron sus encuentros y desencuentros: se casaron, se separaron, se volvieron a casar y al final, la muerte los separó.

El museo Dolores Olmedo, se ha convertido en un lugar mágico, un rinconcito de Diego y Frida, donde han logrado que ambos vivan juntos por siempre.

Desde Enero de este año tienen en exposición una obra de Diego Rivera, que el mismo regalo a Dolores Olmedo; me pareció bellisima y el muralista la hizo en conmemoración al primer aniversario luctuoso de la pintora:
Se lee:
"Hoy hace un año - Para la Niña de mis ojos Fisita mía el 13 de julio de 1955, Diego."

Todo muy en serio

Cuando tenía 16 o 17 años, no recuerdo bien, y vivía en Cd. Juarez, un compañero de estudios me dijo: "Es que te tomas todo muy en serio".

¡Cuanta razón tenía!

Reflexione entonces, solo un poco, sin tratar de empaparme mucho en la abundancia de seriedad. Me fue bien, pero no lo suficiente. Tan así que he terminado por aceptar que esto de tomarme las cosas en serio, es parte de quien soy.

Afortunada/desafortunada-mente me he dado cuenta que la vida es muy corta para darle cabida a la seriedad, sin embargo a mi "edad" aveces siento que ya no tengo remedio.

"Todo muy en serio" , lo entiendo, y me resulta difícil de explicar.

Gente Mágica

Hace ya tiempo encontré una galería de fotos titulada "Fotos de gente fea en blanco y negro" y de entrada me recordó el trabajo fotográfico de Diane Arbus de la que alguna vez publique un post.

Y en aquella ocasión escribí "[...] Encontrar lo bello donde la gente no lo ve" bueno, lo sigo creyendo, es tan mágico descubrir algo bello en donde la mayoría de la gente no lo ve.

A decir verdad creo que deben estar un poco mas que ciegos.
Me gustaron estas fotografías y difiero del titulo que le pusieron al post, veo gente como ya dije: mágica.


 
Si quieres ver la galería completa da click aquí.

Por qué escribo

Escribo porque mi cerebro se comunica mejor con mis manos que con la lengua. Porque el papel es un filtro, una coraza, entre mis palabras y los ojos del otro. Porque me odio menos escribiendo que hablando. Porque mientras escribo puedo corregir, escoger una por una las palabras y nadie me interrumpe ni se desespera mientras las encuentro. Por un ameno vicio solitario.

Héctor Abad Faciolince
Fuente: Reportaje, Porqué escribo elpais.com

27 Inviernos

Hoy es mi cumpleaños, y tenia una tonta esperanza (la misma de siempre), mi esperanza antónima, esa que desea terriblemente recibir muchos abrazos y felicitaciones...

Sin embargo mi voz interior siempre la deshace recordando, que no necesito del reconocimiento de los demás para ser feliz, que es un cumpleaños un día del año y ya, que con la gente que me quiere y quiero es suficiente para estar satisfecha y todo ese lodo emocional del ser dual.

Aveces me creo un Géminis en lugar de Capricornio, otras veces me rodea un sentimiento terrible y me inunda la sensación de estar usando una mascara para cubrir mi rostro: "yo no debería ser así, debería ser como siento y no anteponiendo los buenos modales" y bueno me siento hipócrita por no hacerlo...

Y así, con estos pensamientos concatenados empiezo a sumergirme en la espiral, infinita espiral...

Así me muevo, llendo y viniendo, manteniéndome en el vórtice.
Este día la esperanza en eso se quedo: esperanzada, y no esta mal, no hay que tener expectativas tan altas de nada ni nadie así el golpe sera siempre menos doloroso (me lo he repetido una y otra vez, que me confundo y no se si lo creo o lo quiero creer).
Estuve deprimida o reflexiva, no se que me conviene escribir mas...

Cumplí 27 inviernos y a decir verdad no se que rumbo tomara mi vida, pero los pasos que vengo dando son firmes y estoy acompañada de unos brazos muy fuertes que no permiten el derrumbe ante lo incierto o frustrante, sin temor a equivocarme admito que eso desde hace algunos años ha sido mi mejor regalo.

[F]ragmentos

Creo que eso me lo agradecerás un día cuando comprendas, cuando veas que valía la pena que yo fuera como soy. 
Rayuela
Cap. 32 p.252

No me arrepiento de Nada

No es que estuviera buscando una entrada especial para despedir el año, fue mas bien que últimamente el duende se ha alejado un poco no es que el tiempo no me de para escribir, es que estoy al frente de este monitor y los dedos no se mueven...

Pero hoy me he topado con Gioconda Belli, y me dio por leerla, sucede que he llegado a este poema "No me arrepiento de nada" y me pareció perfecto para cerrar este año.

Desde la mujer que soy,
a veces me da por contemplar
aquellas que pude haber sido;
las mujeres primorosas,
hacendosas, buenas esposas,
dechado de virtudes,
que deseara mi madre.
No sé por qué
la vida entera he pasado
rebelándome contra ellas.

Odio sus amenazas en mi cuerpo.
La culpa que sus vidas impecables,
por extraño maleficio, me inspiran.

Reniego de sus buenos oficios;
de los llantos a escondidas del esposo,
del pudor de su desnudez bajo la planchada y almidonada ropa interior.
Estas mujeres, sin embargo, me miran desde el interior de los espejos,
levantan su dedo acusador y, a veces, cedo a sus miradas de reproche y quiero ganarme la aceptación universal, ser la "niña buena", la "mujer decente" la Gioconda irreprochable.

Sacarme diez en conducta con el partido, el estado, las amistades, mi familia, mis hijos y todos los demás seres
que abundantes pueblan este mundo nuestro.

En esta contradicción inevitable entre lo que debió haber sido y lo que es, he librado numerosas batallas mortales,
batallas a mordiscos de ellas contra mí
-ellas habitando en mí queriendo ser yo misma-

transgrediendo maternos mandamientos,
desgarro adolorida y a trompicones a las mujeres internas que, desde la infancia, me retuercen los ojos porque no quepo en el molde perfecto de sus sueños,
porque me atrevo a ser esta loca, falible, tierna y vulnerable, que se enamora como alma en pena de causas justas, hombres hermosos, y palabras juguetonas.
Porque, de adulta, me atreví a vivir la niñez vedada, e hice el amor sobre escritorios -en horas de oficina- y rompí lazos inviolables y me atreví a gozar
el cuerpo sano y sinuoso con que los genes de todos mis ancestros me dotaron.
No culpo a nadie. Más bien les agradezco los dones. No me arrepiento de nada, como dijo la Edith Piaf.
Pero en los pozos oscuros en que me hundo, cuando, en las mañanas, no más abrir los ojos, siento las lágrimas pujando; veo a esas otras mujeres esperando en el vestíbulo, blandiendo condenas contra mi felicidad.

Impertérritas niñas buenas me circundan
y danzan sus canciones infantiles contra mí contra esta mujer hecha y derecha,
plena.

Esta mujer de pechos en pecho
y caderas anchas que, por mi madre y contra ella, me gusta ser.